lunes, 21 de enero de 2013

GIRA EUROPEA

Preparándonos para la gira Europea con "D-GENERACIÓN, Tragedia Urbana"....mucha alegría y orgullo

martes, 30 de octubre de 2012

Otra Hermosa critica a EMMA

MUY RECOMENDABLE.                                                                                             
“EMMA”
“Las caricias son tan necesarias para la vida de los sentimientos como las hojas para los árboles. Sin ellas, el amor muere por la raíz”                                                                                                                                Nathaniel Hawthorne

“EMMA”, una caricia al corazón. 

 Emma y Tony, se aman de una manera especial, porque son especiales, únicos, como lo somos todos nosotros, pero en ellos hay algo más, hay innumerables palabras que salen de su mundo interno que los une aún más.
La mágica dramaturgia de la actriz y directora Analia Mayta, nos transporta a un momento de ensueño, en donde la imaginación se apodera de nosotros, escuchando y asimilando cada palabra dicha subyugadamente por la protagonista Leticia Tomáz y, muy tiernamente, por su compañero Franco Acevedo
En escena, está ella, Emma, balbuceando frases y recuerdos de su vida pasada, largando a borbotones su dolor y auto convenciéndose de que así, como está, es mejor. En un costado, está él, Tony, sobre muchas almohadas que lo sostienen, para que no se resbale y caiga al vacío, o al piso. Un lugar que parece que no existe, o tal vez, sí, es una habitación, sencilla, cómoda, acogedora, decorada por colores asimétricos, como si se buscara la perfección en todo momento, aunque, también hay cosas tiradas, como sentimientos que se quieren acomodar y no se puede. Ellos, se miran, se separan; se abrazan, se separan; se hablan, parece que no se oyen, pero sí se escuchan, están y se dejan. El amor, está presente, pero, ¿hasta cuándo?, ¿será eterno o se acabará de repente? ¿Hay que soportar? o ¿hay que buscar la libertad? ¿Hasta cuando el amor seguirá...?

Excelente, el Diseño de la Escenografía y el Vestuario (Daniela Draiye), al igual, que el Diseño de Iluminación (Christian Gadea), ya que sin ellos no se podría haber creado un clima tan propicio.
Un sentimiento profundo, puesto en acción, junto a tres jóvenes y talentosos artistas: Analia Mayta, Leticia Tomáz y Franco Acevedo, que se proponen desnudar las almas y los conflictos, pero, con una razón muy importante como es hacer perdurar el amor y los sentimientos, apostando al ser humano como parte esencial de la vida.
  “Aprendemos a amar no cuando encontramos a la persona perfecta, sino cuando llegamos a ver de manera perfecta a una persona imperfecta”                                       Sam Keen

Estela Gómez
http://pidma2.jimdo.com/emma/?logout=1                 

         


Critica sensible de EMMA



Recomienda: cocodelacueva

http://www.showonline.com.ar/critica.php?render=get&id=829&pl=1

Está bueno visitar San Telmo, la feria, su música y el café colombiano, diseñado para esperar en el patio del teatro. El lugar está cargado de éste San Telmo reciclado que todos conocemos. Es una antigua casa reciclada, un escenario amplio y alto con que recuerda el viejo barrio.
El primer capítulo a destacar es la ambientación. Ya desde la elección del teatro con sus baldosas y ladrillo a la vista. Un espacio lleno de melancolía romántica que hace juego con la obra. Pero esto no se queda aquí, ya que la escenografía simple y de objetos completa con la dosis justa a manera de metáfora escenográfica. Enriquece la obra, los libros apilados que Emma le regala y Tony no lee delimitan el espacio escénico. La obra sucede dentro de estos límites, y Tony es feliz con los libros porque ella es quien se los trae.
La obra es una completa metáfora de lo que podría ser el amor. La utilería juega un papel importante, todo objeto cumple dos funciones: la de objeto y otra cosa más. ¿Qué es lo que cuentan los avioncitos, los caramelos, la carta, el sobre y hasta el abrigo? Un paquete de caramelos trae muchos gustos, es tan simple como comer los que te gustan y los otros hacerlos a un lado.
Entonces, ¿por qué no pueden amarse? La incomunicación parece ser siempre el problema. Él parece no escuchar nunca, y ella escucha demasiado. Pero no es tan simple. Tony escucha lo que quiere, y cuando nadie se lo imagina, tiene una respuesta que sorprende. ¡Epa Tony! Parece que estabas escuchando. Emma, por su parte, está tan encerrada en sí misma que a veces parece no darse cuenta de las cosas que él le está diciendo.
Los personajes están muy logrados. Ya desde el texto, es como si fuera una gran contradicción de una misma persona representada en dos personajes. Los actores llevan la situación con altibajos, al mismo tiempo demuestran amor y odio. La luz los acompaña como si los actores la manejaran. Cuando hablan bajo, la luz baja la intensidad, a veces es una luz cálida y a veces fría. Tanto como el texto, la iluminación se utiliza de manera muy sutil, casi imperceptibles al ojo, sólo captada por el alma.
En cualquier tarde de primavera -seguramente- con nubes, luego de caminar por la feria de San Telmo; es buen momento para visitar el Teatro la Carbonera y conocer a Emma -con doble eme- y a su Tony. 
 

jueves, 4 de octubre de 2012

CRITICA A EMMA

EMMA-Critica

 “Carta: La figura enfoca la dialéctica particular de la carta de amor, a la vez vacía (codificada) y expresiva (cargada de ganas de significar el deseo)”
Roland Barthes en Fragmentos de un discurso amoroso

Emma se escribe con doble eme. Este no es un dato que podamos adivinar al oír el sonido de esta palabra pero el personaje portador de este nombre propio se encarga de aclararlo, ella es una Emma con dos emes, eso la distingue del común de las Ema(s). Se lo aclara a Tony, su amor. Existe algo acerca del lenguaje y sus intrincados caminos que es puesto en cuestión: las palabras, los libros y las cartas (de amor y de juego) forman parte del universo de sentido de esta obra y cobran gran peso en el desarrollo de las acciones y los momentos de tensión de la pieza.

En la reseña sobre esta obra leemos: “Emma es una historia de amor... y de desamor... Emma y Tony se aman... aman lo que son... o tal vez lo que fueron... aman lo que podrían ser si supieran cómo ser…” Tratándose de una historia de amor y habiendo tanto material producido sobre el amor en el arte no podemos pasar por alto una referencia fundamental: Roland Barthes. A propósito de las cartas de amor Barthes sugiere un juego dialéctico ya que la carta es a la vez vacía (mediada por el lenguaje) y expresiva (ya que intenta significar el deseo). A Emma no le gustan las cartas y se lo grita en la cara a Tony. Pero a Tony le encantan las cartas y le escribe una a Emma en el aire. Este juego dialéctico al que Barthes se refiere pareciera desvanecerse en el espacio escénico, Tony le pone cuerpo al lenguaje llenando su carta de sentido pleno, de amor puro. Pero el juego dialéctico persiste como un vaivén entre estos dos personajes: Emma utiliza el lenguaje como una herramienta y articula pensamientos lógicos. Tony, quién confiesa no haber podido terminar de leer un libro, encarna el lenguaje y lo arroja al mundo en forma de sentimientos y emociones.

Esta obra de Analía Mayta trata sobre el amor pero también sobre las maneras posibles e imposibles de significar el amor. En esta búsqueda se han visto implicados todos los componentes escénicos: la música, la escenografía y la iluminación generan climas de tensión y ensueño. El espacio va adquiriendo sentido a partir de la acción dramática. Resulta interesante que no se trata de un espacio que precede a la acción sino que va adquiriendo sentido a medida que se desarrolla la obra. El trabajo actoral es minucioso y preciso, tanto Leticia Tómaz (quien también participa en otros espectáculos dirigidos por Analia Mayta como D-Generación o La sentencia de ser Ofelia) como Franco Acevedo realizan un gran aporte al clima de la obra.  

¿Dónde radica el encuentro entre estos dos personajes? Quizás justamente en la diferencia y la imposibilidad del encuentro. Cada personaje genera una reacción en el otro y a partir de ese estimulo cada uno puede ir configurándose dentro de un relato personal. En todo caso ante la imposibilidad de significar el deseo quedan los intentos desesperados por bordear ese significado o algo que se parezca al amor…
 Silvina Bernabé
Geoteatral








jueves, 20 de septiembre de 2012

"EMMA"....Estreno 23 de Septiembre

"Emma" es una historia de amor
... y de desamor ...
 Emma y Tony se aman... aman lo que son... o tal vez lo que fueron...
aman lo que podrían ser si supieran cómo ser...
aman lo que podrían ser si fueran lo que no son...
aman lo que podrían ser si alguna vez, alguien, les hubiera enseñado a amarse a ellos mismos...
Emma y Tony, se aman...
el amor es, quizás, el tema más abordado por el arte
por qué seguir hablando de amor entonces?
tal vez, porque el amor es como el aire... necesario para existir, indispensable para estar vivo...
...tal vez porque el amor sea el último refugio...


Mi princesa
No me gustan los cuentos

Emma
Tony
A mi me gustan los monstruos...
No puedo leer un libro...

Sabes porque me llamo Emma?
"El amor es irresistiblemente impune"

DOMINGOS 18HS. TEATRO  LA CARBONERA (Balcarce 998)
Entrada gral. $60. desc $40.
Reservas al 4362-2651/gruposubsuelo@yahoo.com.ar


 Elenco:
Leticia Tómaz
Franco Acevedo


Diseño de Escenografía y Vestuario: Daniela Draiye
Diseño de Iluminación: Christian Gadea
Fotografía: Evann Violeta (fotografía poética)
Diseño Gráfico: Guadalupe Alessia

Directora Asistente: Silvina Tenorio
Dramaturgia y Dirección: Analía Mayta


Prensa y Producción General: Grupo Subsuelo
gruposubsuelo@yahoo.com.ar










martes, 21 de agosto de 2012

D-GENERACION SIGUE DE GIRA

Tenemos la alegria de comprtir que
D-GENERACION, Tragedia Urbana
Ha sido seleccionada para pariticpar del


"Festival de Patos de Minas 2013" (MG/Brasil)

"International University Theater Festival
University of Angers - France" en Abril 2013



jueves, 2 de agosto de 2012

"25° Festival Internacional Universitario de Blumenau 2012"


Análisis de “D-Generación, Tragedia Urbana”
Por: Ricardo Kosovski, Actor, Director y Profesor de Escola de Teatro UNIRIO (Rio de Janeriro)    (en el marco del “25º Festival Internacional de Teatro Universitario de Blumenau”)

La obra está inspirada libremente a partir de Titus Andrónicus, un poderoso general de la Roma Antigua que vuelve triunfante de la guerra contra los godos. Sin embargo, su negativa para convertirse en emperador y las sucesivas muertes debido a la disputa por el trono, desencadenan una ola de venganzas sin fin. Las escenas, a veces chocantes, de decapitaciones y mutilaciones, además de una violación y de una escena de canibalismo involuntario, hacen de ésta, una de las obras shakesperianas más violentas. Esa crueldad exacerbada ha causado una fuerte reacción en los espectadores en todas partes del mundo, como ocurrió en uno de los montajes más famosos del texto (realizado por Peter Brook en 1955) en el cual una ambulancia estaba fuera del teatro para socorrer a los espectadores que se sintieran mal.
En 1975 el ya fallecido director de teatro paulistano, Luiz Antonio Martinez Correa, hermano de Zé Celso, se trasladó con su grupo para Rio de Janeiro, donde montó “Titus Andronicus”, ubicando la tragedia shakesperiana a partir de la violencia en las ciudades de Rio y San Pablo. Fue una puesta memorable donde la brutalidad de la pieza mostraba un carácter perturbador de las condiciones de vida en los grandes centros urbanos. Interesante citar también el montaje de La Fura Del Baús, importante grupo catalán, que hace algunos pocos años, en San Pablo, ofrecía un banquete al final para un grupo de espectadores donde en la última escena Titus sirve a la Reina Támora una torta hecha con el corazón de sus hijos. Y en el texto final, el personaje de Lucio, único sobreviviente de la trama, dice: “Y después de una gran tragedia, seguimos comiendo”.
Si Titus Andronicus tuviera 6 actos, Shakespeare habría capturado a los espectadores en la platea sólo para llevar a cabo ese acto final, porque en el escenario nadie, excepto Lucio, permanece vivo. Al final del primer acto más de dos decenas de personajes mueren y así continúa hasta la masacre final del quinto acto. Titus tiene un brazo amputado, Lavinia la lengua y las manos cortadas, la ama de leche es estrangulada, y por ahí sigue...
En Titus, Shakespeare comienza a esculpir sus grandes figuras trágicas, fue el embrión de sus grandes tragedias. Titus ya anuncia los sufrimientos por los cuales pasará Lear; Lucio es una vista previa de Hamlet; Támora, Reina de los Godos, es un esbozo de Lady Macbeth y así sucesivamente. La obra, considerada una pieza bárbara e imperfecta, aporta, además de las crueldades físicas, algo que será una característica del bardo inglés: el infierno moral que viven sus atormentados personajes trágicos.
Es bastante pertinente, hasta diría que es una obligación, que el tema de la violencia y el horror sea abordado por el arte: toda creación artística, toda poética, supone un trabajo de memoria. Cuando este trabajo se relaciona con grandes temas sociales, como la historia de las masacres y las persecuciones de pueblos y naciones, o aún más, las profundidades de dictaduras que se perpetuaron en el poder, y otros tantos acontecimientos terribles de la historia de la humanidad, surgen las discusiones sobre el modo de representar el horror, sobre la legitimidad del arte para denunciar episodios que desafían los límites de la comprensión humana. La fabulación y sobre todo la restauración y perpetuación de la memoria, en relación a esos traumas sociales, nos permite concluir que el arte, lejos de ser mera ilustración, aporta nuevas lecturas que alimentan una comprensión más profunda de los hechos históricos que no pueden caer en el olvido.
En la presentación del programa del espectáculo “D-Generación” se afirma que la obra “narra una historia que nace de una mentira y que termina en tragedia. Una tragedia urbana, actual. Atravesada por la violencia como reacción, como respuesta, como camino, como solución”.
En particular, en los últimos cincuenta años, se vive una aceleración de las transformaciones jamás conocida y experimentada anteriormente por la civilización humana: nuevas formas de acumulación de capital y de concentración industrial y tecnológica; mutaciones substantivas en los procesos de producción, en los procesos de trabajo, en las formas de reclutamiento, asignación, distribución y utilización de la fuerza de trabajo; que repercute intensamente en la naturaleza de los conflictos sociales y políticos. Esas transformaciones actúan también en el dominio del crimen, de la violencia y de los derechos humanos.
La violencia no es un estigma de la sociedad contemporánea. Ella acompaña  al hombre desde tiempos inmemoriales, desde la prehistoria, pero en cada tiempo Ella se manifiesta de formas y en circunstancias diferentes. Adopta nuevas caras y se viste con variadas máscaras. La palabra “violencia” tiene como raíz, violar, que clásicamente tiene los siguientes sentidos: transgredir, profanar, forzar, obligar, hacer una acción impetuosa. Hablar de violencia implica abarcar todos estos sentidos y profundizarlos en una amplia gama, donde lo que sorprende siempre es la novedad de una acción que puede ser cada vez más violenta que la anterior.
La venganza hoy forma parte de las acciones de buena parte de la humanidad. Desde una pequeña “discusión” debido a algún pequeño desacuerdo, hasta el puro y simple “hielo” que se da cuando las relaciones se cortan, o el “buylling” que está tan en boga en estos días. Eso para no hablar de las bombas y armamentos pesados que emplea una nación en nombre de una “justicia” o de una “ética” completamente oportunistas y sospechosas. La violencia de las palabras, la violencia de las acciones, la violencia de la intencionalidad en la tentativa deliberada de destruir al Otro.
El elenco recibe al público como personajes, con una atmosfera sugestiva, invitando al espectáculo teatral. Se crea un clima como si estuviesen en una especie de purgatorio teatral, en un ritual de espera: espera de que el público se acomode e ingrese afectivamente en el espacio; y espera de los personajes ávidos por comenzar la trama que los mantiene ahí, casi como una trama pirandelliana.
La puesta imprime resoluciones escénicas fuertes, definidas a partir de convenciones de una teatralidad pura y abierta. Hace uso de la especificidad del teatro sin ningún otro apoyo que no sea el actor y el espacio vacío, sin filtro, sin ilusión. La narrativa y la estructura épica en el sentido brechtiano son adoptadas explícitamente. Se entremezclan escenas cerradas de cuarta pared, dramáticas en esencia, con quiebres a partir de la enunciación de cada escena y la libre circulación de los actores-personajes.
Desde el punto de vista actoral, sin juicio de mérito, es visible el desenvolvimiento, la seguridad y la técnica sobre la cual se basa la actuación: dentro de una escuela que busca el realismo interpretativo. Los personajes se deslizan en la escena.
Una de las críticas que hago es en relación a la solución un tanto artificial y primaria en el uso de la pistola y las muertes que surgen a partir de los disparos producidos por el revólver. (PUM! fue gatillado). Menciono este aspecto porque considero el espectáculo sofisticado, con resoluciones creativas y maduras, y creo que eso mismo debería ocurrir en relación a las muertes causadas por arma de fuego. Yo ya había señalado días atrás, con Renato Ferracini, que siempre me pareció que matar y hacer escenas de sexo en teatro son las acciones más difíciles de realizar escénicamente, si se adopta el camino del realismo estricto. En esto el cine y la televisión Le llevan ventaja al teatro. Es necesario encontrar el registro teatral para eso. En la escena de la violación, por ejemplo, inteligentemente el espectáculo brinda un black-out dejando a la imaginación de lo que ocurre con Lucrecia en aquel acto de violencia sexual. Lo que imaginamos será siempre más cruel que aquello que se pueda mostrar en escena.
Uno de los legados que William Shakespeare nos dejó, hace más de cuatrocientos años, fue entender el ser humano en sus flaquezas, sus fuerzas, sus felicidades, sus gozos y angustias. Pero no se trata apenas de entender al otro sino de entendernos a nosotros mismos. Romeo no consiguió tener éxito con Julieta, no tuvo tiempo, ni oportunidad. Macbeth no pudo obtener las ventajas del trono, sangrientamente conseguido. Tampoco Titus consiguió llegar a su objetivo de usufructo del poder.
En cuanto al ser humano Shakespeare nos enseña algo importante, incluso fundamental: el hombre no es Bueno o malo, apenas es hombre. Shakespeare percibió lo que Marx descubriría más tarde: el hombre es una unidad de contradicciones, maldad y bondad que las carga en el pecho, al mismo tiempo y a todas horas. La política es, metafóricamente, un arte de hombres libres, justamente por el esfuerzo y el conocimiento que se requieren para gestionar acciones que regulen los Estados y preparen a las sociedades contra las trampas y las dificultades del destino.
Para Shakespeare, el arte encuentra sentido en la política ya que ésta se diluye en la vida. La política debe ser recuperada para poder descifrar mejor los secretos del hombre y la sociedad.
Como dice el personaje Macbeth: “La vida está llena de ruido y furia, pero al final no significa nada”. Y entonces, caemos en el vacío. Esta es quizás la lección que debe ser comprendida a través de Titus Andrónicus / D-Generación: mucha vociferación para nada o, incluso, “mucho ruido y pocas nueces”.
Felicitaciones y muchas gracias al grupo por el trabajo.



sábado, 14 de julio de 2012

D-GENERACION, Tragedia Urbana en el 25° Festival Internacional de Blumenau 2012

La Profesora Soledad Lagos de Chile. Dramaturgista, Critica e Investigadora dijo lo siguiente de nuestro espectáculo:

....
"Grafico lo que quiero hablar acerca de la tendencia a mantener separados el espacio público y el espacio privado en tanto categorías de acción con estos datos, porque me parece importante señalar que, si bien Chile ha sido muchísimo menos consecuente que Argentina en la política de condena sistemática a los responsables de esos crímenes de lesa humanidad, en la pieza D-Generación se aborda una separación en cuanto a las imágenes que los personajes quieren o pueden proyectar de sí mismos al interior de sus casas; es decir, en su espacio privado y lo que pueden o quieren proyectar de sí mismos en el ámbito del ejercicio de su profesión o de su comunicación con su entorno; es decir, en su espacio público.

Observo en la pieza una constante tensión entre estos campos, además de un enfoque dividido por géneros, respecto de lo privado y lo público. En la familia de los Mazzone, los diálogos que presenciamos entre el padre y el hijo están todo el tiempo condicionados por la imagen que, en lo público, ellos se encargan de proyectar de sí mismos: vemos al comienzo a un padre médico que cree en las instituciones en tanto lugares a los que hay que acudir a denunciar un acto violento cometido en contra de su hija y quien, incluso, antes de ocuparse de averiguar si ella necesita ayuda o consuelo o, en un acto poco “científico” para un médico, hacerla examinar, para verificar si la violación existió o no, hace lo que considera correcto hacer; a saber, estampar una denuncia, acto que, en sí mismo, es muy violento hacia la hija. Vemos también al comienzo a una hija demasiado carente de afecto, que se siente poco importante para su hermano y su padre y, entre otros motivos, quizás por eso instala la tragedia a partir de una calumnia contra el novio que decide dejarla, calumnia que se le viene en contra, conforme avanza la obra y, por último, vemos a un hijo que es entrenado en lo que el padre considera que es fundamental que aprenda, para convertirse en alguien respetado en el espacio de lo público.

Por otro lado, en la familia de Hipólita todo el tiempo el espacio privado está operando como espejo de una sociedad que basa su convivencia en la violencia explícita. Es llamativo ver cómo se relaciona la madre con sus hijos, no sólo con los dos que le quedan vivos luego del suicidio de Andrés, uno de los gemelos, sino también con el recuerdo del hijo muerto, siempre enfatizando que ella, como mujer, no les va a dar lecciones de lo que ellos tienen que hacer, porque los hombres saben lo que hay que hacer, en tanto, a la vez, los guía hacia la consumación de la tragedia que ha planificado cuidadosamente por venganza: la violación de Lucrecia Mazzone. Solidaridad genérica no hay en ella, en tanto mujer que debería, al menos,  intuir lo que para cualquier mujer significa ser violada. Sí hay venganza consumada, en tanto le hace experimentar en carne propia a Lucrecia aquello que afirmó, en el espacio privado primero y después en el espacio público, haber experimentado por parte de Andrés: una violación.

Es interesante asimismo el modo en que la obra no sólo juega con la intertextualidad, en el sentido de hacer referencia a Titus Andronicus, de Shakespeare, escrita en 1593 y estrenada en 1594, sino también a la ópera “La violación de Lucrecia”, con música de Benjamin Britten y libreto de Ronald Duncan, estrenada en 1946, que, a su vez, se refiere tanto al texto homónimo escrito en 1931 André Obey como al poema de Shakespeare, para evidenciar el tema de la venganza y la violencia, trasladado a un ámbito urbano, en el que conviven los modos de vivir y entender la vida de dos familias de diferentes extracciones sociales, cuyos destinos se entrecruzan en forma fatídica a consecuencia del mecanismo que Lucrecia se limita a graficar, el de la violencia desencadenada a partir de la sed de venganza. Postulo que Lucrecia crece en un ambiente de violencia soterrada, pero violencia al fin, en el que sólo hay lugar para hombres racionales y exitosos y donde no caben los berrinches de una jovencita ávida de cariño, de modo que su forma de comportarse es también reflejo de un entorno donde las mujeres o bien son objetos de deseo o bien son niñas (“la pequeña Lucrecia”, la llama su padre y también más adelante en la obra, Hipólita, la madre de Andrés, que la reduce a un objeto en el que concretará su propia venganza por el suicidio de Andrés, que en realidad fue un asesinato, en tanto se asesinó su imagen en el espacio público, donde pasó de un día para otro a ser tildado de “violador”, algo que, se nos sugiere, no fue capaz de resistir).

Muy creativa considero la estrategia de recibir a los espectadores con unos dulcecitos, que terminan siendo metáfora para los cuerpos muertos de los hermanos de Andrés, cuerpos donde se condensa la venganza de Julio Mazzone, dirigida a Hipólita, quien, se nos muestra, ha sido su amante y, de acuerdo a sus propias palabras, la única mujer capaz de hacerlo reír. El cuerpo de Hipólita es, para Julio Mazzone, territorio de deseo y de conquista y, en ese sentido, espacio privado en el que despliega lo que en el espacio público encubre.

A pesar de la información de la que disponemos en nuestros días acerca de las guerras y los horrores que en ellas se cometen, en cualquier época histórica, llama la atención la persistencia en definir los cuerpos femeninos como territorios de ocupación y apropiación en el sentido más político del término. El cuerpo de Hipólita también es recipiente o receptáculo, a la vez que el lugar de gestación en sentido concreto y metafórico: gestación de los hijos que tuvo y de la venganza que los anima a consumar. Por otra parte, el cuerpo de Lucrecia, en tanto territorio de concreción de una violencia en la que aflora la óptica patriarcal heredada o transmitida de generación en generación tanto por hombres como por mujeres, es mutilado en sus funciones reproductivas no sólo de vidas futuras, sino de transmisión de información: al cortarle la lengua, lo que los victimarios hacen es interrumpir la cadena de la transmisión oral de la experiencia, tan característica del gran relato femenino, del que se nutren hombres y mujeres en una sociedad que, esperemos, sea menos violenta que la que nos muestra la pieza “Tragedia urbana”. "

martes, 27 de marzo de 2012

Nuevos proyectos!!!

Empezando los ensayos de mi nueva obra llamada "EMMA"
Retomando ensayos para el estreno de "LA SENTENCIA DE LLAMARSE OFELIA"

jueves, 5 de enero de 2012

Creando...escribiendo.....


Me gusta ver el sol de frente. Supongo que me gusta la sensación de ceguera que provoca…nunca pude abrir los ojos mientras lo miro…no puedo abrir los ojos abajo del agua tampoco…supongo hay cosas que prefiero no ver…raro teniendo cuenta que de chica siempre fui muy curiosa….con los años, sin embargo esa curiosidad se fue transformando en conformismo…en rutina….en hartazgo…